DEUDAS DE UN PROPIETARIO EN LA COMUNIDAD

Este es un asunto con peculiaridades jurídicas relevantes, pues no se puede privar de voto a un propietario considerando a este moroso por una derrama extraordinaria, si no fue aprobada esta en una Junta en la que se haya tratado el asunto particular. Así puede darse el caso, habitual, en el que en la Comunidad se encuentre ejecutando obras de cuya liquidación final con la empresa contratada resulta que se origina un gasto extraordinario por haber sufrido esta aumentos de precio y se notifique a los propietarios una circular solicitando una derrama para afrontar el pago, dicho extremo vulnera lo dispuesto en el artículo 15 de la LPH, pues es obligado la celebración de la oportuna Junta en la que se trate el asunto en el orden del día.

Tampoco puede considerarse moroso a aquel propietario que no ha abonado una derrama o la cuota de comunidad antes de la celebración de la Junta, si no ha finalizado el plazo para ello, por haberse aprobado en una Junta anterior una fecha concreta para cumplir con el pago.

Pero es correcta la privación de voto por moroso a aquel propietario que no se encuentra al corriente en el pago de las cuotas y derramas, porque en la Junta discrepa sólo de algunos de los gastos ocasionados en la Comunidad y, en cambio, no ha pagado aquellos de cuya legitimidad no discute.

Un caso particular, es el de aquel propietario que el día de la celebración de la Junta abona un importe a tanto alzado, que no se corresponde con el total de su deuda, y así justifica un ingreso pero que no alcanzando el total de lo adeudado, sin justificación alguna, por lo que debe ser considerado moroso y como tal privado de voto.

Ingenio hay para todos los gustos, y más en una época de crisis como esta en la que la morosidad en las Comunidades de Propietarios sigue en alza.

Sobre el Autor: María Jesús Conde

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