LAS PREFERENTES

Primero fueron los swaps, que ya no le dan más rendimientos a la banca, pues los juzgados están a rebosar de pleitos sobre el asunto.

Ahora, llega el turno de las preferentes, que las entidades ponían a disposición de sus clientes “vendiéndolas” como un producto de renta fija asimilable a un depósito garantizado. Y lo que realmente han adquirido los usuarios es una deuda de una entidad financiera por tiempo indefinido a cambio de obtener una rentabilidad condicionada a que el banco tenga beneficios. Por lo que, ni son acciones, como se hace pensar por los bancos, ni depósitos garantizados, no ofrecen una rentabilidad asegurada y pueden llevar al contratante a unas pérdidas cuantiosas. Sin olvidarnos que este produzco se encuentra fuera de las garantías ofrecidas por el Fondo de Garantía de Depósitos.

Pero no con eso, aún hay entidades financieras que ofrecen a sus clientes canjear esa preferentes por acciones, cuyo canje es de muy dudosa legalidad, pues se trata de otros productos financieros, como acciones, bonos convertibles, deuda subordinada. Si el usuario no acepta el canje seguirá cobrando los intereses si la entidad financiera obtiene beneficios o intentar venderlas en el mercado secundario.

No podemos olvidarnos que las preferentes han sido utilizadas por lo bancos para captar recursos, es decir, liquidez.

En caso de que sean afectados por este producto financiero y deseen reclamar a una entidad financiera vía judicial, pueden ponerse en contacto con este despacho en el teléfono 902 160 269 y 985 20 83 77.

Sobre el Autor: María Jesús Conde

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