MOROSIDAD

Que una empresa no presente ninguna incidencia judicial ni procedimientos judiciales con la Administración es señal de su buen hacer; según las estadísticas en el mes de Mayo de 2011, se han producido más de 60.000 reclamaciones administrativas en vía ejecutiva por la seguridad social, si a este dato le sumamos los concursos de acreedores, embargos, declaraciones de insolvencia, impagos con el resto de las Administraciones y los procedimientos judiciales abiertos en los Juzgados de lo Civil, nos encontramos ante una situación muy preocupante, y cuya solución se alargará en el tiempo.

Pero, ¿sabemos con quién y para quién trabajamos?, en muchas ocasiones ni nos preocupamos, y es fundamental conocer el estado de solvencia de nuestros clientes y proveedores, pero también debemos analizar con frecuencia el nuestro pues, a veces, podemos descubrir pequeñas incidencias que pueden afectar a nuestra solvencia e imagen, y que se deben a cuestiones a las que no les damos importancia como el retraso en un pago ante una entidad bancaria, malos entendidos con un proveedor. Por ello, hay que tener en cuenta que casi la mitad de las denuncias presentadas ante la Agencia de Protección de Datos (APD) no tienen causa justificada.

La Ley Orgánica 5/1992 establece que tan pronto como se entra en una lista de morosos, el afectado debe ser avisado en un plazo máximo de 30 días para que éste pueda informarse, y sobretodo para que pueda ejercer su derecho de rectificación y cancelación.

Con frecuencia hay que buscar información sobre nosotros mismos a través, de empresas como www.axesor.com, www.einforma.com, o a través del propio Banco de España, www.bde.es, consultando directamente el fichero ASNEF. 

Sobre el Autor: María Jesús Conde

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