Contrato de apoyo a emprendedores

No se le está dando mucha utilidad a este nuevo contrato indefinido a jornada completa y con una duración de tres años, y considero muy interesantes sus ventajas, tanto fiscales como en la seguridad social.

Las ventajas fiscales, podemos dividirlas en dos apartados:

-si va a ser este el primer contrato que realiza la empresa desde el inicio de su actividad y, además, lo formalizamos con un trabajador menor de 30 años, tendremos un considerable ahorro fiscal en el Impuesto de Sociedades, nada menos que 3.000 Euros.

-si contratamos a un desempleado que se encuentre cobrando la prestación de desempleo al menos durante tres meses en el momento de la formalización del contrato, la empresa podrá deducirse el importe resultante del 50% de la cantidad que el trabajador tuviera pendiente de percibir en ese momento, con un límite de 12 mensualidades y, además, el trabajador podrá seguir percibiendo un 25% de la prestación que tuviera reconocida y que le quedara pendiente de cobro.

Y, como ventaja en la seguridad social, debemos contemplar una bonificación durante tres años entre 1.000 y 1.200 Euros, (y entre 1.000 y 1.300 si contratamos a mujeres en sectores subrepresentados) cuándo el trabajador/a tenga entre 16 y 30 años. Y, además, si el trabajador es mayor de 45 años y ha estado desempleado 12 meses dentro de los 18 meses anteriores la bonificación será de 1.300 euros al año durante esos mismos tres años que ya comenté, que pasan a ser 1.500 para el caso de contratar a una mujer.

No olvidemos, que el período de prueba será de un año, lo que supone que se podrá rescindir el contrato sin alegar causa y sin derecho a indemnización, aunque matizando que si esto ocurre la empresa está obligada a la devolución de los incentivos de los que se benefició hasta esa fecha.

 

Sobre el Autor: María Jesús Conde

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